Paco era un vendedor de los de antes. De los de cuaderno, bolígrafo y mucha carretera. Cada contacto lo apuntaba en su libreta de tapas negras. Cada seguimiento lo hacía de memoria o con post-its en el salpicadero. ¿Y los recordatorios? Lo más parecido era un «te llamo la semana que viene» dicho al aire […]



